La Recta a Cholula

©2001, Carlos Alberto Limón |


I
La Recta a Cholula, highway a la poblana y antaño matadero de perros famoso, tiene pocas señales de tránsito, nulas acotaciones, los pasos a desnivel apenas se construyen y realmente no hay seguridad para los peatones que cruzan por esta carretera de alta velocidad. Ha sido pródiga en accidentes y su consecuente mala fama. Cerca de doscientas cruces, algunas más ocultas por los muros de contención en algunos tramos del camellón central y las bardas construidas cerca de Cholula. En un panteón de respetables dimensiones se ha convertido con el transcurrir de los años.
    Pero eso lo saben todos.

II
La autopista, la Recta a Cholula, es blanda, suave, un nuggat de chapopote. Brillante, de babosa consistencia en unos tramos; fría, llena de cuarteaduras en otros; une, cordón umbilical, la metrópolis con el satélite de inmemorial historia. Y, después de todo, ¿no será al revés?
    Olvidada en el corazón de una ostentosa casa de dioses que ya nadie recuerda, la enorme serpiente duerme satisfecha. Sin embargo, un día se hizo verbo en las mentes de los ingenieros que la hicieron carne, carne negra que se tiende suave bajo el inclemente rigor del día y la noche, en perpetua lucha. Y si bien no hay casetas de cobro ahí, la serpiente negra pide, exige su cuota.
    Los autos pasan. Blancos Golfs y Jettas del año, Mercedes gris platinado, rojos Audis, Grand Voyagers, PT Cruisers, Beetles y Chevys como chocolates confitados. Pasan veloces sin detenerse, a más de cien; sólo un zumbido anuncia su presencia. Los grandes autobuses Dina blancos con franjas rojas y grises, el logo de una serpiente emplumada en un costado, arrojan un vaho cálido cuando se acercan demasiado a los bordes de la carretera, vaho como exhalación de moribundo.
    Por que, a pesar de todo, tal vez la carretera no esté viva ni las leyendas sean ciertas, pero se riega con sangre. Con carne. Con huesos.
    La noche sabe historias. Pero casi nunca las cuenta, se las guarda. De eso está hecha su memoria. El día también las sabe, pero no le importan.
    Auto rápido, noche profunda de azul casi negro, reflejos lentos (el alcohol pesa). Auto que sale del camino, que se vuelca con estrépito, el golpe seco. Más golpes, los gritos. El dolor. Ese dolor que atenaza, que no deja pensar. Una punzada que se extiende desde un costado del cuerpo e invade todo.
    Recuerdo a José Gabriel Galindo Jiménez. Amor eterno. Sus papás y hermanos. 7 de julio de 1996. Murió a los 18 años.

III
Inmovilidad, cuando no inconciencia. La sangre que corre fuera de las venas, fluyendo incontenible. La misma sangre invadiendo la garganta con su sabor amargo, a fierro. Es espesa e irrita, duele, pica, no deja hablar. Y continúa fluyendo.
    Gonzalo Lezama R. 24 de octubre de 1997. Recuerdo de sus compañeros del club.
    La vista se nubla por la sangre, por el dolor. Los recuerdos se agolpan, se confunden en un sólo instante. El aleph. No sabes dónde estás. Poco a poco llega la tranquilidad, el cansancio reparador; mañana será otro día, el olvido cierra los ojos, pesa tras los párpados, justo donde se escapa el alma.
    A lo lejos luces, sonidos de sirenas que se acercan, pero no importa mucho.
    Juan de Dios Dávila Gómez. 08 de Marzo de 1975 - 26 de abril de 1997.
    Primero el golpe seco, el crujido del cuerpo cuando se rompe. El cofre abollado, el cuerpo unos metros más allá y, triangulando la topografía del accidente, un zapato solitario. Otras veces el ligero brinco del auto, que opone resistencia por el bulto inesperado. Más sangre, más carne abierta. Más dolor que supura. A veces ni un ‘que...’ o un ‘¡no..!’ escapan de la boca. Sólo se yace ahí en la carretera; solo para explorar ese instante eterno en que el cuerpo está roto, cuando se asoma la otra arquitectura.
    Francisco Javier Rosas Ipatlán. Murió el 28 de noviembre de 1998. Murió a los 31 años.

IV
Si la suerte es buena se puede observar cómo asoma un hueso allá, a lo lejos, en el horizonte de la visión donde termina la piel, donde empieza la realidad. El dolor amenaza con volverse negro. Puede que de los labios se escape un “¡ay, mis hijos!”, gemido que se pierde entre los sonidos inarticulados de la noche.
    Sra. Yolanda Méndez Villegas. Murió en 1996 a la edad de 30 años.
    El dolor grita a través de los poros de la piel, la luz ciega, sus destellos danzan alocadamente, siempre centrífugos. Las manos no sirven, los pies no sirven. La boca no funciona. La noche es un estrobo de negro, rojo y azul epilépticos. El cuerpo es ligero, el alma pesada: se niega a partir. Caras por todos lados agitándose, gesticulando cosas que se saben pero que no tienen sentido. Un flashazo, la noche se transforma en una cabina. Aullidos de sirena a lo lejos. Y los papeles se invierten: el cuerpo se hace más pesado, el alma escapa ligera hacia los dos blancos: el de las distantes luces y aquél que está detrás de ellas.
    Los autos pasan.

V
Dicen, pero nadie sabe qué tan cierto sea, que ciertos días del año los costados y el camellón de la Recta a Cholula se llenan de gente para cruzarla. No son prostitutas, amas de casa, padres de familia, obreros, niños fresa o borrachines desahuciados pero lo parecen.
    Son legión.
    Cruzan la carretera, se detienen frente a las cruces negras de hierro pintado, con letras en dorado o blanco, miran los botes de leche Nido enterrados en la tierra, llenos de agua sucia, plantas marchitas o quemadas por el sol; a veces ni eso. Miran con sus cuencas vacías y en sus bocas hay palabras sin sonidos, huecas.
    Los autos pasan. Blancos Golfs y Jettas del año, Mercedes gris platinado, rojos Audis, Grand Voyagers, PT Cruisers, Beetles y Chevys como chocolates confitados. Pasan veloces sin detenerse, a más de cien; sólo un zumbido anuncia su presencia. Los grandes autobuses Dina blancos con franjas rojas y grises, el logo de una serpiente emplumada en un costado, arrojan un vaho cálido cuando se acercan demasiado a los bordes de la carretera.
    Los muertos tienen autopistas nuevas.

GRAN THEFT AUTO PUEBLA


Que yo sepa CJ no se movió a Puebla. Que yo sepa, RockStar no está interesada en esta ciudad, pero eso, precisamente hace que esta noticia sea transvirtual.

La madrugada del 27 de octubre en la vieja entrada de Puebla desde Atlixco, por la Federal, a un grupo de "quien sabe qué" se le ocurrió balacear hasta la muerte a tres policías municipales de esta Puebla y a un policía de San Andrés Cholula, herir a un civil, a otro policía más y desaparecer en las calles, según algunas versiones periodísticas tras una persecución sin frutos.

Los "quien sabe qué", ¿metieron el 'Bora' a un garage de pintura de rápido secado o cómo lograron escapar y librarse de, mínimo, las tres estrellas de persecución?

Los periódicos no responden. Quizá lo hagan en la semana. Quizá no.

A diferencia de aquel Videojuego de RockStar, aquí los policías no son anónimos, no son seres desechables de polígonos, sin nombre. Amador Hernández Gaspar, Jesús Sánchez Luna, Federico Bonilla Ramírez y José Eduardo Ramírez Trujeque tenían vidas, familias y cuerpos que dejan atrás y no desaparecerán con el paso de los minutos.

A lo mejor es una exageración señalar solamente a Puebla, cuando a lo largo de estos dos años (mínimo) en muchas otras ciudades de esta República Mexicana, escenas parecidas se han desarrollado, una y otra vez, sin que nada pueda pararlas.

Lo terrible es comprobar como uno no termina por escribir nada hasta que siente como ya le va llegando cerca el fuego.

El verdadero periodismo, puede consultarse por acá:

PC con enfermedades espejo

Hemos llevado hasta tal punto nuestra relación dependiente con las computadoras que éstas ya empiezan a ser contagiadas por cada una de las cosas locas que nos pasan, hasta volverse nueva carne en silicio.

No me refiero a esa especie de pensamiento new wave que asegura que nuestros estados de ánimo afectan el desempeño del ordenador, sino a lgo más artístico.

Para variar desde japón, Mio Lizawa, esta vez haciendo arte, armando instalaciones extrañas, interactivas que hablan de la otra carne, de esa fragmentación o deconstrucción que nuestra cultura va haciendo a cada paso y que este señor ya captura en esta muestra multidisciplinaria:



Si lo anterior no califica para nueva carne, para evento puramente transvirtual, yo no sé qué otra cosa podría...

El video ya es viejo y hasta estos días llegó al inglés, gracias otra vez a Pink Tentacle; sobre todo, pues, por la barrera del idioma y los caracteres extraños, hasta ahora nos enteramos de su existencia.

Juzguen ustedes. Nada más

Exoesqueletos


Activelink, subsidiaria de Panasonic, ha construido un prototipo de exoesqueleto: el Dual Arm Power Amplification Robot, capaz de levantar 100 kg con cada brazo. Se espera que esté listo para 2015, sobre todo para utilizarse en construcción y tareas de rescate. Sólo que ahora mismo el prototipo pesa 250 kg... Pequeño problema.

Aquí el video:



El futuro nos alcanza...

Fuente: Microsiervos

La Nanotecnología y la Ética

Hoy, en la Jornada aparece un interesante trabajo que aborda desde la perspectiva crítica y ética el uso de la Nanotecnología. Ciencia en desarrollo que ya ocupa grandes espacios en la Ciencia Ficción, ahora aparece como una nota en donde se señala el uso no advertido, no  señalado de nanopartículas en la fabricación de: iPhone, L'Oreal, Bayer, DuPont, y hasta Oral B (entre otros).

Ya con Dolly y la clonación las notas se multiplicaron por el lado de la ética, sin consolidar una adecuada forma de interacción o supervisión de su uso. ¿Hasta dónde se utilizan técnicas de la clonación hoy en día? No lo sabremos, pues este tipo de posturas sólo parece incrementar en mayor medida la ya operante estrategia de ocultar métodos de producción como parte de los secretos de desarrollo industrial.

En otras palabras, una vez más, estamos entrando subrepticiamente al terreno de la Ciencia Ficción.

Para más info: Alerta experto sobre toxicidad de productos hechos con nanopartículas

LA INFLUENZ(I)A DE MANSON


La gripa del marrano no respeta ni al ex-autoproclamado anticristo superestrella, a ese actual sombrerero loco que anda filmando su propia versión sobre Alicia en el País de las Maravillas, quién sabe si como una especie de autobiografía o qué.

La cosa es que según Televisa Espectáculos, Marilyn Manson tiene el famoso AH1N1, mismo que lo mandó derechito a la cama (con ayuda de su doctor) y a hacer pausa en su proyecto de cine.

De acuerdo a la mencionada fuente, la información fue tomada de su mismísimo sitio oficial. Ojalá ustedes tengan mejor suerte, en esta compu, nomás no puedo acceder a esas páginas flash.

A 100 años de la teoría de la relatividad


 
Hace 100 años, el 21 de septiembre de 1909, el entonces joven Albert Einstein presentaba por primera vez en público su teoría de la relatividad, publicada en 1905.
La famosa fórmula, E=mc2 (energía igual a la masa multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado), no causó sensación en ese entonces.
En esa época Einstein, de 30 años, trabajaba en la oficina de patentes de Berna, Suiza, y justo acababa de ser nombrado profesor en la capital.
La teoría de la relatividad, en palabras del investigador colombiano, Regino Martínez Chavanz:
"La teoría de la relatividad se elaboró para responder a dos interrogantes: ¿existe el movimiento absoluto sin relación con nada? La respuesta es no: el movimiento siempre es relativo con referencia a algo. Y, las leyes que rigen los fenómenos físicos, codificadas por distintos científicos en situaciones diversas de movimiento (para alguien en China o en Europa, en Estados Unidos, en Marte, en Venus, o en cualquier parte del universo) ¿son diferentes para cada uno? La respuesta es no: son las mismas en absoluto para todos."

Fuente: La Jornada

IMÁGENES DEL OTRO MUNDO (DE LA PUBLICIDAD)


Sólo véanlos. 30 anuncios bastantes inteligentes.

La huella mexicana en el espacio


Algo parecido a un cometa, a un buscapiés o de plano a un espermatozoide descocado, apareció el miércoles en el cielo y la noticia el pasado jueves en el periódico ABC.es.

Un fenómeno luminoso que llamó tanto la atención, que la NASA tuvo que aclarar sus causas: la orina desalojada del transbordador Discovery.

No cabe ninguna duda, siempre que un mexicano (aunque sea de segunda generación y nacido en USA) conquista alguna nueva cima, siempre ha de dejar su marca, su huella, su firma pues, y al más puro estilo del macho mexicano.

Fuente: ABC.es

SUEÑOS DE PERKY PAT


Muñecas encantadoras, desnudas, con ricos vestuarios, embarazadas, tatuadas, siempre fascinantes. Muñecas sobre pedido y bajo diseño. Sueño.

Sueños...
 
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